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Carta de los derechos fundamentales

La Carta de los derechos fundamentales recoge en un único texto los derechos fundamentales vigentes en la Unión para darles mayor proyección, solemnidad y reconocimiento. La Carta se basa en los Tratados comunitarios, los convenios internacionales, incluido el Convenio Europeo de Derechos Humanos y la Carta Social Europea, y las tradiciones constitucionales comunes de los Estados miembros.

La Carta fue adoptada el 18 de diciembre de 2000. Su posible integración en los Tratados forma parte de las cuestiones que debe debatir la Convención.

Véase;

Ciudadanía de la Unión

Ciudadanía de la Unión

Todas las personas que tienen la nacionalidad de un Estado miembro son ciudadanos de la Unión. La ciudadanía de la Unión confiere cuatro derechos específicos:

    · la libertad de circulación y de residencia en todo el territorio de la Unión;

    · el derecho de sufragio activo y pasivo en las elecciones municipales y del Parlamento Europeo en el Estado de residencia;

    · el derecho a acogerse en un país tercero a la protección diplomática y consular de las autoridades de cualquier Estado miembro si el Estado cuya nacionalidad tiene la persona necesitada de tal protección no está representado en ese país;

    · el derecho de petición y de recurso ante el Defensor del Pueblo Europeo.

Es importante tener en cuenta que el concepto de ciudadanía de la Unión no es sustitutivo sino complementario de la ciudadanía nacional.

Cláusula de no participación (opting out)

El concepto de opting out corresponde a una excepción, concedida a un país que no desea sumarse a los otros Estados miembros en un ámbito particular de la cooperación comunitaria, con el fin de impedir un bloqueo general. De esta forma, el Reino Unido no ha querido participar en la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria (UEM) que culmina con la adopción del euro; se han concedido cláusulas similares a Dinamarca respecto de la UEM, la defensa y la ciudadanía europea.

Cláusula de participación (opting in)

Esta cláusula permite a un Estado miembro que haya decidido no participar en medidas previstas en los Tratados reconsiderar su posición en cualquier momento. Por ejemplo, se ha acordado un régimen específico para Dinamarca en el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea por lo que respecta al Título IV del Tratado, en relación con los visados, el asilo y la inmigración y las demás políticas relacionadas con la circulación de personas. Dinamarca puede en cualquier momento renunciar a dicho régimen de excepción si los ciudadanos daneses se pronuncian en ese sentido.

Cláusula de suspensión

La cláusula de suspensión ha sido introducida en el Tratado de la Unión Europea en virtud del Tratado de Amsterdam.

Dicha cláusula dispone que, en caso de que un Estado miembro viole de manera grave y persistente los principios en los que se funda la Unión (libertad, democracia, respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales y Estado de derecho), se podrán suspender algunos de los derechos de los que goza dicho Estado miembro con arreglo a los Tratados (por ejemplo su derecho de voto en el Consejo). Por el contrario, las obligaciones contraídas por dicho Estado seguirán siendo vinculantes.

Cohesión económica y social

La cohesión económica y social expresa la solidaridad entre los Estados miembros y las regiones de la Unión Europea. Favorece el desarrollo equilibrado y sostenible, la reducción de las divergencias estructurales entre regiones y países y la promoción de una verdadera igualdad de oportunidades entre las personas. La cohesión económica y social se concreta a través de varios instrumentos financieros y, en particular, de los Fondos Estructurales.

Comisión Europea

La Comisión Europea es una institución que tiene poderes de iniciativa, ejecución, gestión y control. Personifica el interés general.

Está formada por un órgano colegiado de 20 miembros independientes (dos miembros para Alemania, España, Francia, Italia y el Reino Unido y un miembro para cada uno de los demás países), de los cuales uno es presidente y dos vicepresidentes, todos ellos nombrados de común acuerdo por los Estados miembros, por

un periodo de cinco años; su designación se somete a una votación de investidura del Parlamento Europeo, ante el cual la Comisión es responsable. El órgano colegiado de los Comisarios es asistido por una administración compuesta de Direcciones Generales y servicios especializados cuyo personal se distribuye principalmente entre Bruselas y Luxemburgo.

Véase;

Composición de la Comisión
Investidura de la Comisión
Presidente de la Comisión Europea

Comité de las Regiones

Creado por el Tratado de Maastricht, el Comité de las Regiones está formado por 222 representantes de los entes locales y regionales que el Consejo nombra por unanimidad por un período de cuatro años, a propuesta de los Estados miembros. Recibe consultas del Consejo o la Comisión relacionadas con los sectores que afectan a los intereses locales y regionales, en particular la educación, la juventud, la cultura, la salud pública, la cohesión económica y social, etc.

Desde la entrada en vigor del Tratado de Amsterdam, el Comité de las Regiones debe ser consultado sobre un mayor número de ámbitos: medio ambiente, Fondo Social, formación profesional, cooperación transfronteriza y transportes.

Puede asimismo emitir dictámenes por propia iniciativa.

Comité Económico y Social

El Comité Económico y Social fue creado en 1957 con el fin de representar los intereses de los distintos grupos económicos y sociales. Se compone de 222 miembros distribuidos en tres grupos: la patronal, los trabajadores y los representantes de actividades específicas (agricultores, artesanos, pequeñas y medianas empresas e industrias, profesiones liberales, representantes de los consumidores, etc.). El Consejo nombra por unanimidad a los miembros por periodos de cuatro años renovables.

El Comité es consultado antes de la adopción de numerosos actos relativos al mercado interior, la educación, la protección de los consumidores, el medio ambiente, el desarrollo regional y las cuestiones sociales. Desde la entrada en vigor del Tratado de Amsterdam, el Comité Económico y Social debe ser consultado obligatoriamente sobre un mayor número de temas ( la nueva política de empleo, las nuevas disposiciones en materia social, la salud pública y la igualdad de oportunidades). Puede asimismo emitir dictámenes por propia iniciativa.

Comitología

De acuerdo con el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, cuando la legislación comunitaria ha de ser instrumentada por la Comunidad, y no por los Estados miembros como sucede generalmente, el Consejo encomienda su ejecución a la Comisión. Concretamente, en todo acto legislativo se precisan el alcance de las competencias de ejecución asignadas a la Comisión y la forma en que debe ejercerlas, y, a menudo, se prevé que la Comisión cuente con la asistencia de un comité de acuerdo con el llamado procedimiento de "comitología".

Estos comités están compuestos por representantes de los Estados miembros y presididos por la Comisión.

Competencias comunitarias

La Comunidad Europea únicamente dispone de las competencias que le atribuyen los Tratados. Las competencias comunitarias abarcan ámbitos concretos.

Existen tres tipos de competencias diferentes:

· Las competencias exclusivas de la Unión: se trata de los ámbitos en los que la Unión es la única que puede actuar, quedando excluida cualquier actuación de los Estados miembros, salvo si la Unión lo autoriza. Se trata de ámbitos limitados (política comercial común, política de pesca en alta mar, política monetaria para los Estados de la zona euro).

· Las competencias concurrentes o paralelas: se trata de los ámbitos en los que la Unión puede actuar, si bien los Estados miembros pueden seguir actuando mientras la Unión no haya ejercido su competencia. La mayoría de los ámbitos del Tratado están incluidos en esta categoría.

· Las competencias complementarias: se trata de ámbitos en los que la competencia legislativa corresponde a los Estados miembros y la actuación de la Unión se limita a apoyar, coordinar o completar dicha actuación.

Estas competencias se pueden reconocer de manera explícita o implícita: cuando la Comunidad Europea posee una competencia explícita en una política (p. ej.: transporte), posee también una competencia implícita en cuanto a las relaciones exteriores en dicho ámbito (p. ej.: negociación de acuerdos internacionales), si se dan determinadas condiciones.

Composición de la Comisión

La Comisión está formada actualmente por al menos un nacional de cada Estado miembro (dos para Francia, el Reino Unido, Alemania, España e Italia). Sin embargo, ante la perspectiva de la ampliación de Europa se ha vuelto a plantear la cuestión de la composición de la Comisión: se trata de definir el tamaño óptimo del órgano colegiado de los Comisarios con el fin de garantizar la legitimidad, la colegialidad y la eficacia de una institución cuya vocación es representar, con toda independencia, el interés general.

Véase;

Comisión Europea

Comunidad Europea

La Comunidad Europea nació con el Tratado de Maastricht, sustituyendo así a la Comunidad Económica Europea. Abarca los siguientes ámbitos: agricultura, unión aduanera, medio ambiente, transportes, competencia, libre circulación de personas, protección del consumidor, política monetaria, política comercial común, etc. Todas estas políticas constituyen lo que se denomina el primer pilar (o pilar comunitario). No están incluidas en dicho pilar la política exterior y de seguridad común ni la cooperación policial y judicial en materia penal, a las que se aplican normas diferentes.

Véase;

Pilares de la Unión Europea
Método comunitario y método "intergubernamental"

Comunitarización

La comunitarización de un sector es la transferencia de éste del método intergubernamental al método comunitario.

Véase;

Método comunitario y método "intergubernamental"

Conferencia intergubernamental (CIG)

El concepto de conferencia intergubernamental (CIG) designa una negociación entre los Estados miembros con el objetivo de modificar o completar los Tratados. Tiene una importancia primordial en la integración europea, donde los cambios en la estructura institucional y jurídica, la atribución de nuevas competencias y la creación de nuevos tratados siempre fueron fruto de conferencias intergubernamentales (p. ej.: Acta Única Europea y Tratado de la Unión Europea).

Véase;

Profundización/integración

Consejo de la Unión Europea

El Consejo de Ministros de la Unión es la principal institución decisoria de la Unión Europea. Reúne a los ministros de los quince Estados miembros competentes en la materia que figure en el orden del día: asuntos exteriores, agricultura, industria, transportes, etc. La Presidencia del Consejo la ejercen, por turnos, cada uno de los Estado de la Unión por períodos de 6 meses. Sus decisiones las prepara el Comité de Representantes Permanentes de los Estados miembros (Coreper), asistido por grupos de trabajo compuestos por funcionarios de las administraciones nacionales. Dicho Comité ejecuta, asimismo, los mandatos que le da el Consejo.

El Consejo decide por mayoría cualificada o por unanimidad según la base jurídica del acto que deba adoptar. En el marco de la Comunidad Europea, la votación por mayoría cualificada es la más utilizada.

Para las cuestiones de procedimiento, las decisiones se adoptan por mayoría simple.

Véase;

Comunidad Europea
Pilares
Mayoría cualificada
Presidencia de la Unión (rotación de la presidencia)
Unanimidad

Consejo Europeo

El Consejo Europeo, que reúne a los Jefes de Estado o de Gobierno de los Estados miembros de la Unión Europea y al Presidente de la Comisión Europea, fue instituido por el comunicado final de la cumbre de París de diciembre de 1974. Sus reuniones sustituyeron a las conferencias europeas en la cumbre características del período de 1961 a 1974. El Acta Única Europea consagró jurídicamente su existencia y el Tratado de la Unión Europea le dio un estatuto oficial. Se reúne al menos dos veces al año. El Consejo Europeo imprime a la Unión Europea el impulso necesario para su desarrollo y define las orientaciones políticas generales.

Véase;

Conferencia intergubernamental (CIG)

Cooperación reforzada

Con el fin de favorecer una cooperación más estrecha entre los países de la Unión que deseaban ir más allá de la integración prevista en los Tratados, se desarrollaron distintos instrumentos (entre ellos el Acuerdo Social, los Acuerdos de Schengen, etc.). Esos instrumentos permitieron a los Estados miembros interesados progresar según ritmos u objetivos diferentes fuera del marco institucional de la Unión Europea.

A raíz de la entrada en vigor del Tratado de Amsterdam, el recurso a este método se formalizó mediante la introducción del concepto de "cooperación reforzada" en el Tratado de la Unión Europea y el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.

La cooperación reforzada debe respetar ciertas condiciones, entre ellas las siguientes:

    · deberá referirse a un ámbito que no sea de la competencia exclusiva de la Comunidad;

    · tenderá a favorecer la realización de los objetivos de la Unión;

    · respetará los principios de los Tratados;

    · sólo deberá utilizarse como último recurso;

    · afectará a una mayoría de Estados miembros.

En el contexto del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, la decisión de iniciar una cooperación reforzada tiene que ser votada en el Consejo, que se pronunciará por mayoría cualificada a propuesta de la Comisión y previa consulta al Parlamento Europeo.

En todos los casos, los Estados miembros pueden oponerse a la cooperación reforzada por razones de política nacional importantes. Sin embargo, el Consejo puede decidir, por mayoría cualificada, remitir la cuestión al Consejo reunido a nivel de Jefes de Estado o de Gobierno o al Consejo Europeo para lograr una decisión por unanimidad.

Véase;

Marco institucional único
Europa "de geometría variable"
Europa "a la carta"
Europa "de distintas velocidades"